El problema de las cartas genéricas
La mayoría de las herramientas de menú QR muestran cada restaurante igual: la misma lista blanca, la misma tipografía, la misma maquetación para una barra de sushi y un asador. El cliente percibe el desajuste, aunque sea de forma inconsciente: una carta genérica le susurra que la experiencia también lo será. Y una carta que choca con tu identidad desperdicia el dinero que gastaste en dejar el local a punto.