Las dos malas opciones que hace malabares la mayoría
Tomar pedidos por teléfono significa oír mal en plena hora punta, ningún registro escrito y personal atado al auricular. Los marketplaces de reparto lo resuelven pero cobran comisiones de hasta el 30 % por pedido, se quedan con la relación con el cliente y te entierran entre competidores. La mayoría de los pequeños comerciantes acaban con los dos problemas a la vez.